jueves, 17 de mayo de 2012

:D

En cuanto colgué el teléfono aquella noche, algo cambio por dentro. Antes era preguntarme constantemente, entre cada latido del corazón… ¿cuántas veces podré recordarte? Antes era un continuo quedarse perdida en algún punto entre tus palabras y tus caricias. Ahora ya no.
El azul del cielo me llama, me invita a perderme entre las nubes, a contar estrellas. La barra del bar quiere quedar conmigo, pero yo la rechazo. Prefiero perderme entre mis sueños, que perderme entre licores. La amargura se la llevo el aire. Amor y esclavitud bailan un mismo baile. Mi corazón verá todo lo que tu sonrisa calle, y oirá todo lo que tus ojos guarden.
Más tarde o más temprano estaremos contemplando este mismo cielo estrellado. Quizás seamos un poco más sabios, cada arruga será un recuerdo atesorado, y entonces no tendré pudor de afirmar, después de toda una vida que 1+1 no siempre son dos. Tú y yo siempre seremos uno. Lo blanco a veces es negro. Lo más fácil no siempre es lo más bonito. Lo más bonito no es siempre lo más acertado. Que si hablar se puede con la mirada, también se puede besar con las palabras.
Cuando estemos tumbados en este campo, más tarde o más temprano, volveré al pasado. Veré tú mirada más joven… y el camino arduo hecho hasta donde nos encontramos. No tendré miedo de decir nada raro. Sabré la respuesta a todo aquello que me quitaba el sueño antaño, y veré que era más sencillo de lo que aparentaba. Comprenderé que el sol mata, pero que un rayo de sol por la ventana es un regalo cada mañana. Bailaré bajo la lluvia porque merece la pena a pesar del frío. Nos reiremos de todo aquello que nos parecía ridículo, nos reiremos de nuestros errores. Aprenderé que todo el mundo sabe pedir perdón, pero que solo las grandes almas saben perdonar. Sabré a ciencia cierta que las cosas materiales en eso se quedan, que el valor de una persona se encuentra dentro, en lo más profundo. Comprenderemos que nuestros padres solo querían lo mejor, por eso nos ordenaban. Entenderemos que la vida es una abrir y cerrar de ojos. Algún día escucharás lo que otra gente tenga que decir, comprenderás que sí queda gente en la que se pueda confiar, pero que hay cosas que uno tiene que aprender por su cuenta. No importa si nada tiene sentido. Todo irá bien al final… y si no, no es el final. Seguirás luchando por ser el primero en cada batalla que libre el corazón.
Algún día podré decir todo esto, podré decir todo esto mezclado con todo lo que haya vivido. Habré aprendido por el camino más duro, pero es mayor el dolor de no haberlo intentado al de la certeza de haber dado todo por conseguirlo.

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